lunes, 4 de marzo de 2013

DE VUELTA A LA ESCUELA

DE VUELTA A LA ESCUELA
En este tiempo es común ver las puertas de las escuelas y colegios abiertas, para acoger otra vez a miles de niños, niñas y jóvenes que vuelven a clases... ¡Se acabaron las vacaciones!
Con la mochila cargada de cuadernos y libros al hombro y con su uniforme nuevo o que estuvo en el armario guardado, se dirigen otra vez al colegio.
También vuelven los maestros, los directores y todo el personal docente, vuelve mucha gente a las aulas. Pero, hay formas de volver: Unos regresan arrastrando los pies, porque llegó el tiempo de trabajar, porque les cuesta estudiar, porque les domina la pereza.
Otros, regresan con la ilusión y la alegría pintada en el rostro, maestros que aman apasionadamente su tarea y vuelven con júbilo a enseñar, y estudiantes que tienen la sana intención de aprender.
Es importante preguntarse: ¿Cómo vuelvo a la escuela o al colegio? Si soy maestro, no debía pasar por ese umbral del plantel sin estar lleno de entusiasmo por enseñar a mis alumnos; si no los quiero entrañablemente, si no siento el sagrado deber de dar lo mejor de mí a los niños, niñas y jóvenes del país, solo estoy estafando. Felices los estudiantes que tienen maestros y maestras comprometidos con brindar un buen servicio a sus estudiantes.
En cambio, si enseñas porque te pagan, sólo por un sueldo. Pobre maestro y pobres estudiantes. ¿Dónde está tu vocación de maestro?
Y si eres estudiante, ¿con qué cara y con qué alma vuelves a las clases? En tu mochila, ¿guardas bien una buena ración de entusiasmo, de ilusión, de nuevos retos y metas grandes? ¿O vuelves enojado, fastidiado, decidido a las mismas cosas de siempre: a la copiadera, al relajo, a la mediocridad, a las ausencias de clase...? Para eso, podrías dejar tu lugar a otro que quisiera ocuparlo con más dignidad.
¿Quieres a tu escuela, a tu colegio o a tus maestros? ¿Tienes lo que se dice "amor a la camiseta"? ¿Eres el estudiante turista de los colegios porque vas de uno a otro lado, porque ninguno te acepta por mala conducta? ¿Eres de los que luchan por las mejores calificaciones? ¿Te has sacado alguna vez un diploma, medalla o premio? ¿Eres del montón, de ese grupo inmenso, incontable de estudiantes flojos, perezosos, reprobados?
Estudiar vale la pena y hay que estudiar bien. Enseñar vale la pena y hay que enseñar bien. Mucha gente vuelve a las clases. Y me pregunto: ¿Con qué ánimos, con que ganas vuelvo? Por eso, se me ha ocurrido preguntar por si te sirve: ¿Cómo vuelves tú, maestro o estudiante, a las aulas?
Te deseo un buen año, como me lo he deseado a mí mismo.
Feliz el estudiante o el maestro que puede decir: ¡Amo a mi escuela! ¡Me fascina enseñar! ¡Me encanta estudiar! Yo siempre busco sacar “A” en mis calificaciones, no me resigno a ser uno más del montón. No me gusta sacar “B”, peor sacar “C”. Si saco “B” o “C”, estudio más, practico más, porque yo soy un estudiante inteligente, exitoso, triunfador y ganador.
Moyobamba, 05 de marzo de 2013
Prof. Juan Luis Rojas Rodríguez
COMPRENSION DEL TEXTO
1.    ¿Cuál es el propósito del texto leído?
a)    Informar
b)    Describir
c)    Reflexionar
2.    ¿Para qué crees que fue escrito el texto?
a)    Para saber que se acabaron las vacaciones
b)    Para motivarnos y ser buenos estudiantes
c)    Para comprar nuestros útiles escolares
3.    Según el texto: ¿qué significa regresar “pintada el rostro de alegría?
a)    Los estudiantes llevan su colores a su clase
b)    Los estudiantes regresan de pereza a las clases
c)    Los estudiantes regresan contentos a las clases
4.    ¿Qué significa: “solo estoy  estafando”?
a)    El  maestro trabaja con mucho entusiasmo
b)    El  maestros brinda un buen servicio a los estudiantes
c)    El  maestro no tiene ánimo  de enseñar
5.     Escribe en tu cuaderno: ¿Con qué ánimos vuelves a la escuela?
6.    ¿Eres inteligente, exitoso y triunfador? Sí o No. Escribe, por qué lo dices.
7.    Escribe  dos características que eres como estudiante:
a) ………………………………………………………………….
b) ………………………………………………………………….

No hay comentarios:

Publicar un comentario