domingo, 1 de septiembre de 2019

DESARROLLO DEL PENSAMIENTO CRITICO EN LA ESCUELA


¿Por qué en las escuelas no se cultiva el pensamiento crítico ni se fomenta como hábito?

Ocurre que nuestro sistema educativo se apoya en una fuerte tradición dogmática donde, como dice Howard Garner, las preguntas de los estudiantes no tienen cabida, pues lo que se les ofrece son respuestas ya hechas o preguntas que ellos nunca se hicieron. Desde el Siglo XIII, los sistemas educativos se han enfocado básicamente en trasmitir verdades universales, con el único propósito de que sean recordadas y repetidas. Pensar críticamente supone, necesariamente, tiempo invertido en reflexión, indagación y debate, es decir, un proceso de aprendizaje más pausado. Los hábitos del sistema no apremian, sin embargo, a avanzar sin pausa en la entrega de conocimientos ya elaborados e indiscutibles.

lunes, 4 de marzo de 2013

DE VUELTA A LA ESCUELA

DE VUELTA A LA ESCUELA
En este tiempo es común ver las puertas de las escuelas y colegios abiertas, para acoger otra vez a miles de niños, niñas y jóvenes que vuelven a clases... ¡Se acabaron las vacaciones!
Con la mochila cargada de cuadernos y libros al hombro y con su uniforme nuevo o que estuvo en el armario guardado, se dirigen otra vez al colegio.
También vuelven los maestros, los directores y todo el personal docente, vuelve mucha gente a las aulas. Pero, hay formas de volver: Unos regresan arrastrando los pies, porque llegó el tiempo de trabajar, porque les cuesta estudiar, porque les domina la pereza.
Otros, regresan con la ilusión y la alegría pintada en el rostro, maestros que aman apasionadamente su tarea y vuelven con júbilo a enseñar, y estudiantes que tienen la sana intención de aprender.
Es importante preguntarse: ¿Cómo vuelvo a la escuela o al colegio? Si soy maestro, no debía pasar por ese umbral del plantel sin estar lleno de entusiasmo por enseñar a mis alumnos; si no los quiero entrañablemente, si no siento el sagrado deber de dar lo mejor de mí a los niños, niñas y jóvenes del país, solo estoy estafando. Felices los estudiantes que tienen maestros y maestras comprometidos con brindar un buen servicio a sus estudiantes.
En cambio, si enseñas porque te pagan, sólo por un sueldo. Pobre maestro y pobres estudiantes. ¿Dónde está tu vocación de maestro?
Y si eres estudiante, ¿con qué cara y con qué alma vuelves a las clases? En tu mochila, ¿guardas bien una buena ración de entusiasmo, de ilusión, de nuevos retos y metas grandes? ¿O vuelves enojado, fastidiado, decidido a las mismas cosas de siempre: a la copiadera, al relajo, a la mediocridad, a las ausencias de clase...? Para eso, podrías dejar tu lugar a otro que quisiera ocuparlo con más dignidad.
¿Quieres a tu escuela, a tu colegio o a tus maestros? ¿Tienes lo que se dice "amor a la camiseta"? ¿Eres el estudiante turista de los colegios porque vas de uno a otro lado, porque ninguno te acepta por mala conducta? ¿Eres de los que luchan por las mejores calificaciones? ¿Te has sacado alguna vez un diploma, medalla o premio? ¿Eres del montón, de ese grupo inmenso, incontable de estudiantes flojos, perezosos, reprobados?
Estudiar vale la pena y hay que estudiar bien. Enseñar vale la pena y hay que enseñar bien. Mucha gente vuelve a las clases. Y me pregunto: ¿Con qué ánimos, con que ganas vuelvo? Por eso, se me ha ocurrido preguntar por si te sirve: ¿Cómo vuelves tú, maestro o estudiante, a las aulas?
Te deseo un buen año, como me lo he deseado a mí mismo.
Feliz el estudiante o el maestro que puede decir: ¡Amo a mi escuela! ¡Me fascina enseñar! ¡Me encanta estudiar! Yo siempre busco sacar “A” en mis calificaciones, no me resigno a ser uno más del montón. No me gusta sacar “B”, peor sacar “C”. Si saco “B” o “C”, estudio más, practico más, porque yo soy un estudiante inteligente, exitoso, triunfador y ganador.
Moyobamba, 05 de marzo de 2013
Prof. Juan Luis Rojas Rodríguez
COMPRENSION DEL TEXTO
1.    ¿Cuál es el propósito del texto leído?
a)    Informar
b)    Describir
c)    Reflexionar
2.    ¿Para qué crees que fue escrito el texto?
a)    Para saber que se acabaron las vacaciones
b)    Para motivarnos y ser buenos estudiantes
c)    Para comprar nuestros útiles escolares
3.    Según el texto: ¿qué significa regresar “pintada el rostro de alegría?
a)    Los estudiantes llevan su colores a su clase
b)    Los estudiantes regresan de pereza a las clases
c)    Los estudiantes regresan contentos a las clases
4.    ¿Qué significa: “solo estoy  estafando”?
a)    El  maestro trabaja con mucho entusiasmo
b)    El  maestros brinda un buen servicio a los estudiantes
c)    El  maestro no tiene ánimo  de enseñar
5.     Escribe en tu cuaderno: ¿Con qué ánimos vuelves a la escuela?
6.    ¿Eres inteligente, exitoso y triunfador? Sí o No. Escribe, por qué lo dices.
7.    Escribe  dos características que eres como estudiante:
a) ………………………………………………………………….
b) ………………………………………………………………….

sábado, 17 de septiembre de 2011

MAESTROS: ENSEÑEMOS A COMPRENDER A NUESTROS ESTUDIANTES.


            Hay  muchos maestros y maestras que andamos preocupados por lo que pasa en educación. Es que estamos pensando en el  porvenir, en una clara y definitiva  política educativa, que nos asegure generaciones cultas, trabajadoras y creativas.  Creo que el objetivo fundamental de la enseñanza es  propiciar en el estudiante el ejercicio de una libertad individual que sirva suficientemente para que desarrolle sus capacidades  y una vez  adquiridas permitan al estudiante ser un efectivo creador del conocimiento.
            Ir en busca del conocimiento y sentirse partícipe del descubrimiento asegura un aprendizaje de calidad. No confundir conocimiento con información. Si eso no está en la preocupación de quienes diseñan el plan de recuperación pedagógica, seguiremos permaneciendo en el siglo XIX.
            Cuando analizamos las tristes evaluaciones y advertimos el sitio que ocupamos (estudiantes y maestros) en el cuadro internacional, reconocemos que nuestra deficiencia no esta en el saber sino en el comprender. Y eso creo que es nuestra responsabilidad. Saber no comporta particularidades riquezas. Lo importante es comprender, y eso necesitan los estudiantes. Hoy en día ese es el rol de los maestros y maestras. Buscar la razón de los fenómenos y explicársela es la condición primera que el maestro requiere para poder explicitarla a los demás y compartir, así, con los otros conocimientos y saberes. “Solo la explicación permite ver al estudiante como se enlazan y cómo se constituyen en un trama feliz los distintos elementos que integran una realidad o conformar un determinado fenómeno” (Charles Langlois).
            Sabemos que nuestra educación esta golpeada. Los alumnos no aprenden a estudiar, no desarrollan sus capacidades creativas  y rinden pleitesía a la memoria. A decir verdad, la mayoría de  maestros no estamos respondiendo a las exigencias actuales por la misma formación que existió y existe  en la formación profesional básica: Pedagógicos y universidades.  Si la explicación no está en los libros, muchos maestros no saben cómo ayudar  al alumno a encontrarla. Por eso en las instituciones educativas se tiene que seguir manteniendo por lo menos una vez al mes las jornadas pedagógicas, nos tenemos que sentar a reflexionar de nuestro accionar pedagógico. En muchos países están preocupados por hechos similares.
            Es un deber ciudadano reflexionar y precisar a quienes  enseñamos y para qué enseñamos. Necesitamos tener una idea clara de lo que los  estudiantes necesitan en este siglo para hacer frente a esta realidad. Debemos convencernos de que es deber de la escuela (escuela lo considero todo centro de estudios ya sea básico o superior) formar ciudadanos y ayudar al estudiante, a través de estrategias específicas, a descubrirse como persona, a resolver individualmente algunas situaciones y a aprender a integrarse a equipos de trabajo. Puesto que vivimos en un mundo donde  el consumismo y el dinero quieren constituirse en valores, y hemos perdido la certeza de que el espíritu existe, no podemos permitir que  vivan en esa absurda negación quienes se preparan en las aulas para asumir el futuro de la nación.
            Lo que los estudiantes necesitan es que la escuela los ayude a descubrirse creadores. No debe el alumno y alumna preocuparse por “ser como lo otros”. Debe insistir en buscarse a sí mismo. No debe aspirar a ser “uno de tantos”, que es perderse en la cantidad. Debe esmerarse en “ser uno mismo” que es algo que está mirando la calidad. Ser es más importante que el tener. A la escuela le toca la tarea. Pero el que tiene el secreto es el maestro y maestra. Para eso necesitamos seguir preparándonos para ser educadores de calidad. Un educador de calidad descubre y forma alumnos creativos.
                                                                       Moyobamba, 17 de setiembre de 2011